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¡Es broma! Son 4.

La profesión de copywriter existe desde antes de que tú nacieras, pero el copy y la redacción web es mucho más reciente y, en España, cosa del martes pasado.

Empieza a formarse una comunidad a la que merece la pena observar y prestar atención. Es una comunidad desarrollada en un contexto de crisis donde resulta que el protagonismo es y está en las mujeres.

Por necesidad o por oportunidad, han entrado en la oficina de la SS a sufrir las doce pruebas de Astérix. ¿Quiénes son? Los Copys hemos querido echar un vistazo al sector del trabajo autónomo y ver quién está allí, por qué y cómo. Y, sobre todo, hemos querido conocer la opinión de algunas redactoras y copywriters españolas.

¿Qué vas a leer, si tienes tiempo de vida suficiente? Este artículo tiene dos partes. La primera es un trayecto por las estadísticas del emprendimiento femenino y las redactoras. La segunda, las entrevistas. Te animamos a conocer la opinión de estas Señoras del Teclado, por entregas o, si tienes redaños, de un tirón.

 

 

Redactoras y copywriters a tutiplén: ¿cómo está el sector de estas freelance en España?

8 de julio de 2008 – Sede Central de Antena 3

El sol calienta en las calles de España. Rodolfo Chikilicuatre baila el chiki chiki en Eurovisión, la selección de fútbol gana la Eurocopa, en la radio suena sin parar ¡Eres tonto! de El Canto de el Loco y 3 433 321 autónomos levantan el país.

Un dato histórico.

Pero una temida sombra se mueve por los pasillos y despachos. Un rumor, una sensación, unas cifras que desde hace ya un tiempo no acompañan para nada al entusiasmo del chiki chiki.

Todos deberíamos haberlo sospechado mucho antes porque, ese año, Ramón García traicionó al país dando las campanadas en Antena 3 en vez de en la tradicional TVE.

Si eso no es una señal aciaga, que venga el Cid y lo vea.

Porque, en esa misma Antena 3, el presidente ZP levantó la ceja y pronunció por primera vez la palabra «crisis».

Y así hasta anteayer.

 

La década del emprendimiento femenino

Cuando la crisis llegó con un «¡hola!, bebéees» en el 2008, pocos se atrevían a vaticinar su duración y profundidad. Todavía colea y hay sectores que no se han recuperado.

De hecho, diez años después hay 163 000 trabajadores autónomos menos que entonces, si atendemos a los datos del INE.

¡Bendita recuperación!

Entonces, ¿por qué se dice que en la última década el autoempleo tiene sexo femenino?

Quizá sea porque en el 2015 las autónomas ya eran tantas como en el fatídico 2008.

Y porque han acabado el 2018 siendo 55 000 más que entonces.

Y porque sus altas en el 2018 crecieron un 2,4 % respecto al 2017 y representaron el 55,3 % del total. Vamos, que más de la mitad de los nuevos autónomos del año pasado fueron mujeres.

Sí, solo son un tercio de los trabajadores autónomos en España pero, por desgracia, la recuperación de la sección masculina en esta década ha sido mucho menos brillante. Hay casi 220 000 hombres menos en este sector que en el 2008 y el año pasado solo crecieron un 1,1 % respecto al 2017.

Así que, en medio de la sangría de la crisis económica, muchísimas mujeres han decidido construir su propio empleo y darle la espalda a ese trabajo por cuenta ajena que les da la espalda a ellas.

En un país donde la aceptación social del emprendimiento solo ronda el 50 %, son las responsables de que el colectivo autónomo esté creciendo. A pesar de que:

          • Consideran que el miedo al fracaso es un freno para emprender (39 % frente al 31 % de los hombres).
  • Confían menos en tener buen ojo para identificar oportunidades de negocio (40 % frente a 46 %).
  • Valoran algo peor los conocimientos y habilidades que poseen para emprender (79 % frente a 82 %).
  • Conocen a menos emprendedores que sean un modelo de referencia, apoyo y motivación (50 % frente al 57 %).

A ver, ¿quiénes son estas mujeres que se atreven?

 

El perfil de las emprendedoras en España rompe esquemas

Le hemos echado un vistazo a los informes del observatorio GEM (Global Entrepreneurship Monitor), institución que registra el latir del sector del emprendimiento a nivel mundial y regional: quién emprende, qué le motiva, qué aspiraciones tiene y cómo es visto por la sociedad.

Segun GEM, la emprendedora española de estos años tiene 25-34 años, estudios universitarios en más de la mitad de los casos y en dos de cada tres da el paso al ver una oportunidad de negocio, ¡no por necesidad!

Cada caso es un mundo (y cada subsector otro), pero la emprendedora española «media» está cogiendo los estereotipos, los está mascando y luego escupiendo sin complejos. Protagonizan el crecimiento del sector mientras se les sigue presuponiendo menos ímpetu empresarial.

El informe AGER 2018 (Estudio Global de Emprendimiento Amway) nos habla de cómo y por qué decidimos entrentarnos al Imperio del Mal y rellenar el famoso impreso 036.

 

 

En el mencionado informe AGER 2018, el 55 % de las encuestadas dice que podría contar con el apoyo de su entorno más cercano (¿no debería ser más?). Se ven capaces de desarrollar la idea de negocio (43 %), de correr el riesgo a fracasar (39 %) y de sacrificar su tiempo libre (45 %).

Sin embargo, confían menos en su capacidad de conseguir financiación (23 %). De hecho, el 27 % considera que necesita más apoyo financiero para iniciar el negocio, por delante de cualquier otro escollo habitual.

Y no es casualidad.

Las mujeres ponen en marcha sus negocios con un 50 % menos de capital que los hombres.

Hay varios motivos:

  • Por tener menos oportunidades para hacer contactos.

La doble jornada que supone la vida familiar deja menos tiempo para conocer socios y compañeros dispuestos a cargar con parte del peso del negocio. Vamos, que si tienes que ir a hacer la cena, difícilmente podrás irte de beerworking cerveceo al salir del curro… con lo bien que sientan unas cañas.

  • Por ser víctimas de una brecha salarial inicial.

El escaso capital inicial deriva de que muchas emprendedoras vienen de trabajos donde cobraban menos o tenían más dificultades para ascender.

  • Por ser vistas como menos competidoras y menos ambiciosas.

Esto reduce la confianza de inversores y prestamistas (casi siempre hombres). Y eso que los negocios ideados por ellas fracasan un 30 % menos.

Y a pesar de todo esto, de los mayores escollos, de tener todas las papeletas para naufragar… van y lo consiguen. ¿Qué ven en el autoempleo?

 

¿Por qué convertirse en redactora y copywriter profesional?

Para qué seguir alargando el texto cuando queremos fijar la mirada en las redactoras y copywriters. Aunque no es estrictamente lo mismo autónoma que emprendedora que freelance; y tampoco lo es una redactora de contenidos que una copywriter web pura, perdónanos la generalización:

Hablaremos de todas como de una sola.

Y se trata de un grupo pequeño y discreto (de momento) que se diferencia bastante del común de los trabajadores autónomos en que, para empezar, trabajan con pijama de bolitas, zapatillas de peluche y el moño mal cogío.

Es coña. Para todos nuestros lectores que no sean copys, sabed que en esta profesión tenemos perfil, dentadura y actitud de foto de stock tomada en Estocolmo. Trabajamos en Starbucks y en modernísimos espacios de coworking en el piso 97 (es el piso más convincente), con estilosa ropa casual. Sonreímos mucho en torno a la máquina de café durante el brunch y somos un dechado de constante creatividad, por lo que no necesitamos dedicarle horas al curro. Las ideas vienen solas y ya.

Eso es así salvo cuando toca vender un curso de formación. Entonces trabajamos en la playa (y no cualquiera, sino una en Bali) y te decimos que tú también puedes.

Se cierra el paréntesis. Perdón.

Venga, al lío. ¿Quiénes son las freelances de la redacción y qué ven en el autoempleo?

El informe La situación de los freelance en España 2018 de Malt señala que el 16 % de los freelance en España (profesionales independientes, muy metidos en lo digital) son redactores de contenidos y community managers.

Como nosotros, vamos.

Compramos esa cifra, pero no compramos que, según Malt de nuevo, el 41 % de los freelance sean mujeres. Al menos no en nuestro pequeño sector.

Aunque parece que la cosa ya podría estar nivelándose, la superpoblación femenina en el copywriting y la redacción de contenidos es evidente y amenaza con destruir el equilibrio del universo.

Oye, y eso por qué. Consideramos que en nuestro sector se más hacen fuertes las ventajas que, en general, llevan a un pobre incauto a convertirse en autónomo:

  • La oportunidad de ser libres, de obtener ingresos independientes, propios y bien ganados. De decidir.

El informe de Malt señala que el 36 % de los freelance aprecian a la flexibilidad y la independencia como las primeras razones para dar el paso. Por otro lado, el 50 % considera que la segunda mayor ventaja de su trabajo es poder escoger a sus clientes. Nos reservamos el derecho de admisión sin necesidad de poner un portero malote en la puerta. Y repito, podemos trabajar en zapatillas de peluche o en chanclas.

La brecha salarial también existe entre los autónomos, pero es menor que en el empleo por cuenta ajena. Además, los ingresos posibles no están limitados por una nómina. Que si un mes te va muy bien, nadie te vendrá a decir nada.

Salvo Hacienda, claro. Esa no entiende de sexos, religiones ni orientaciones sexuales. Nos jode a todos por igual.

Copybola extra: la inversión necesaria para empezar es mucho menor. Si tienes un ordenador, puedes empezar a trabajar en casa. Nada de gastarse un pastizal en locales ni proveedores.

  • La posibilidad de conciliar la vida laboral y familiar.

Según la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), seis de cada diez trabajadoras autónomas tienen cargas familiares.

No se puede ignorar la importancia de la conciliación. Para el 54 % de los freelances en la encuesta de Malt, esta es la principal ventaja de su trabajo.

El poder disponer de tu tiempo es un reclamo sugerente, pero también engañoso, porque llevar un negocio propio exige muchas horas y esfuerzo. La conciliación es encaje de bolillos en todos los casos, pero al menos las trabajadoras autónomas pueden estirar mejor sus días.

Por eso, el 42 % en la encuesta de Malt considera que la mayor ventaja de ser freelance es poder organizar el tiempo a su manera.

Aunque claro, casi la mitad de estos profesionales trabaja más de 40 horas semanales en lo suyo. Todo sea dicho.

Copybola extra: ¿hemos dicho ya que trabajamos en casa con el moño mal cogío? El 77 % de los freelances trabaja en su propia casa mientras come chococrispis. Las posibilidades de compaginar la vida familiar (si es el caso) con la laboral no tiene precio… cuando aprendes a separar espacios y a respetar tus horarios.

¿Y de lo malo, qué?

Quitando cuando trabajamos desde las playas de Bali, que es el 99 % del año, todos los freelances compartimos los mismos obstáculos. El 70 % tememos la inestabilidad de los ingresos. Al 64 % nos fastidia buscar clientes. Y, atención, copywriters:

El 34 % de los freelances considera que su principal obstáculo es saber venderse.

Pues digo yo que habrá habrá que mandarles un presupuesto, ¿no?

 

 

Así pues, el panorama está bastante claro. Las mujeres, como el agua, se adaptan al continente en el que les ha tocado vivir, aunque ese entorno pueda llegar a resultar opresivo. No desaprovechan ni un solo hueco y se valen de todas las oportunidades que se encuentran por el camino. Y si no se las encuentran, las crean. Llámalo resiliencia, llámalo necesidad.

Esto no es un hablar por hablar, ya has visto que las cifras lo confirman. Además, con motivo de este importantísimo y trascendental 8M, hemos reunido el relato y la opinión de 8 mujeres copywriters + la de la división femenina del equipo de Los Copys. En total, once mujeres estupendas (¿por qué diablos no decirlo?) que viven de esta profesión.

 

¿Qué piensan las redactoras y copywriters españolas?

Nati Aranda

Madre y copywriter superada motivada por las circunstancias.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Hay una larga historia de insatisfacción laboral y vital detrás de mi emprendimiento que no cabe en vuestro artículo. Para resumir, diré que llevaba mucho tiempo deprimida y fantaseando con dejar mi último trabajo para encontrar mi camino a la realización. Entonces, nació mi hijo y la fantasía se convirtió en urgencia: yo quería ser una madre feliz y estar muy presente en sus primeros años, no una amargada que llegase a casa con el tiempo justo de darle un besito y acostarlo.

Así que me lancé, dejé mi trabajo y al poco tiempo descubrí el copywriting. Fue amor a primera vista, ¡por fin había encontrado mi vocación! Invertí un dinero y un tiempo que no tenía en formarme y emprender y aquí estoy, luchando por la vida que quiero.

¿Ventajas? Hago lo que me gusta, estoy disfrutando muchísimo de mi hijo y me pongo yo mis horarios.

¿Desventajas? Es muy difícil ser productiva trabajando en casa, me cuesta no mezclar el tiempo que dedico al trabajo con el que dedico a la familia y los comienzos son duros.

¿Desventajas por ser mujer? Un concepto: carga mental. Buscadlo en Google, que no me cabe la explicación aquí.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Creo que tiene mucho que ver con conciliar y con que solemos ser más comunicativas. A las mujeres se nos educa para asumir cualquier responsabilidad doméstica que no sea económica, pero esa misma educación nos permite a nosotras expresar emociones y a ellos les inculca que no deben hacerlo. Y el copywriting es pura emoción y empatía.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Hay mucho compañerismo. No percibo rivalidad y sí mucho apoyo y alianzas entre colegas, sin importar el sexo. De hecho, aparte de mi familia, la gente que a mí más me ha ayudado y motivado para arrancar ha sido, precisamente, gente de mi competencia.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Yo eso lo he vivido en otros trabajos, no en el copywriting, pero también hay que tener en cuenta que llevo poco tiempo en la profesión. En cualquier caso, me gustaría hacer notar que hay una gran cantidad de copywriters mujeres, muy respetadas y seguidas, liderando el sector.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No creo que mujeres y hombres escribamos de forma diferente por naturaleza, pero sí que en los medios se escribe de forma diferente según se dirijan a mujeres o a hombres. Eso no me gusta nada. Hay que adaptar los discursos al público al que se dirigen en función de los intereses de dicho público, no de su sexo.

En cuanto al lenguaje inclusivo, estoy de acuerdo en que se debe combatir el sexismo en el lenguaje; pero siento también que, en el empeño por hacerlo, a veces se llega a soluciones que no lo son tanto e incluso rozan lo ridículo. Me refiero concretamente a lo de evitar el masculino neutro a toda costa, aunque para ello haya que recurrir a construcciones gramaticales que hagan el texto más complicado y difícil de entender. Yo soy de quienes piensan que hay que distinguir entre sexo y género gramatical de las palabras cuando hablamos de lenguaje, pero también os digo que siempre procuro revisarme y últimamente me estoy cuestionando mi posición en este asunto.

Conoce mejor a Nati, esta maravilla de mujer, aquí.

Dolores Cardona

Copyactriz que no para en casa, ni falta que le hace.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Lo más importante es poder organizar mi tiempo, puedo dedicarme a mi otra profesión, actriz, a escribir mis propios textos y a tener un poco más de vida social.

Desventajas tiene: estar solo frente al ordenador (aunque el mundo virtual en ocasiones puede ser mucho más ruidoso que una oficina), tener que buscar tus propios clientes… Más que desventajas yo lo veo como retos que la propia profesión te pone, no dejan de ser escalones que subes tú misma, que te ayudan a seguir creciendo.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Muchas mujeres deciden emprender trabajos por cuenta propia quizá porque para nosotras sigue siendo más difícil encontrar trabajo y la remuneración, por diversos factores todos derivados del hecho de ser mujer, tiende a ser más baja.

Según datos de la Agencia Tributaria, las mujeres cobran un 30 % menos que sus compañeros masculinos y casi 3,2 millones de trabajadoras no llegan al salario mínimo interprofesional. Además, muchas empresas son reticentes a contratar mujeres por miedo a que su compromiso no sea el mismo que el de un hombre por el tema maternidad o las cargas familiares.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Los que me conozcan saben que no soy la más social dentro del mundillo. Menos mal que cuento con mis compañeros de Los Copys. Me riñen si llevo mucho desaparecida y me ponen al día de las novedades si me pierdo algo. Es una suerte haberlos encontrado en el camino.

Siempre me ha llamado la atención el compañerismo y buen rollo en las ondas electromagnéticas del mundo copy. Hay competitividad, como en todas las profesiones, pero 100 % fair play. Quizá porque no nos vemos las caras, quizá porque todos los que decidimos dedicarnos a esto vemos más allá del sexo, o quizá, simplemente, porque es lo que tiene que ser y es.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Mujeres y hombres no somos iguales, a la misma vez que yo no soy igual que el resto de mujeres. Por supuesto que influye, pero depende de la persona que tengas delante, de tu personalidad, de tus conocimientos…

Por supuesto que hay hombres que prefieren hablar con hombres o mujeres que creen que hay temas que un hombre va a saber plasmar mejor, pero eso no es solo culpa de la profesión, es más el propio patriarcado y la cultura machista que influye y está presente, por desgracia, en todos los ámbitos.

Lo bueno en el mundo copy es que el hecho de que casi toda la relación con el cliente sea cibernética consigue que se superen muchas barreras de género.

5 ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

Si nos referimos a “redacción femenina” como un estilo propio de lo femenino, un enfoque que quizá no tiene que ver con lo femenino, sino con una cuestión de feminidad, diría que sí.

En cuanto al lenguaje inclusivo, sí es cierto que no acaba de calar en la redacción web. Es algo que siempre hablo con el cliente a la hora de plantear el estilo. Pero esto muchas veces depende de su público objetivo.

No debemos olvidar que el objetivo de mi trabajo es vender y para ello hay que estudiar bien al publico y escribir para ellos. Pero aunque el lenguaje no sea 100 % inclusivo, sí se puede ir adaptando poco a poco. En algo que nunca podría transigir es en la utilización de lenguaje sexista, xenófobo, racista… para todo lo que ofenda, excluya y menosprecie explicita y conscientemente, que se busquen otro copy.

Conoce mejor a nuestra Dolores en Linkedin y en la web de Los Copys

Mila Coco

Copywriter y reina de los embudos de venta.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Después de estar trabajando en una empresa a jornada casi completa donde me pagaban 200 € en negro, me di cuenta de que, o espabilaba, o acabaría en un círculo vicioso de trabajos precarios. Así que empecé a formarme como una loca en marketing digital.

Al final, por pura inercia, di con el copy.

Estudié Periodismo y siempre me ha gustado mucho escribir e investigar. El copy da con todas esas teclas, así que cuando lo conocí, supe que había encontrado mi sitio.

Al final, con todos los cursos que seguía, iba haciendo contactos y así es como conseguí mis primeros clientes de copywriting.

¿Ventajas que me he encontrado como mujer emprendedora?

Obviamente este es un trabajo que me da mucha flexibilidad a la hora de combinarlo con mi vida personal. Tengo libertad de horarios y lugar y yo misma puedo decidir con qué clientes trabajo y con quién no.

¿Desventajas?

En entornos más masculinos, al ser joven (y tener cara de niña buena) alguna vez me he sentido ignorada o que mi opinión no se la tomaban en serio.

Ojo, que estas han sido muy pocas veces. La verdad es que estoy trabajando en un sector que es muy nuevo, está lleno de mujeres y tiene una mentalidad mucho más moderna.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

La verdad es que ya en la carrera había una gran mayoría de mujeres en mi clase.

¿Por qué hay más mujeres trabajando de copys?

No lo sé.

Puede ser porque es un trabajo de freelance que te da más libertad a la hora de conciliar con tu familia o vida personal, que la barrera de entrada sea menor o que simplemente haya menos presión laboral hacia la mujer en este sector.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

No sé si ha sido suerte o confabulación del universo, pero siempre me he encontrado con mucho compañerismo y solidaridad en este sector.

De hecho, tengo mucha suerte de tener unos compañeros de trabajo tan majos y con tan buen corazón: Enrique, Cova, Javi, Elena, Patricia, Joan, Ana, José, etc.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Entre colaboradores y socios no he tenido nunca ningún problema.

Con clientes sí he tenido algún rifirrafe (es inevitable). Siempre hay algún listillo que se cree más inteligente que tú y que se crece o tiene una actitud paternalista cuando ve al otro lado de la pantalla a una chica joven. Pero ya digo, han sido en ocasiones muy, muy puntuales.

Lo gracioso es que la mayoría de mis clientes son hombres.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

Es demasiado abstracto hablar de una escritura femenina o masculina, y más cuando se trata de copy. Cuando lees una página de ventas, tú no sabes si lo ha escrito un hombre o una mujer (o por lo menos no debería ser así).

El copy trata justamente de eso, de conocer las necesidades del público objetivo y adaptarte al máximo al tono de tu cliente.

Tampoco creo que se pueda estandarizar: hay hombres que tienen mucha sensibilidad a la hora de escribir y mujeres que no tienen por qué tenerla.

En cuanto al lenguaje inclusivo, yo no he dado con la tecla para poder usarlo de manera natural. El español tiene ese defecto feo que es complicado de esquivar.

Y no es ninguna tontería. El lenguaje construye nuestra percepción del mundo y de la realidad, crea emociones y tiene un gran poder. El femenino genérico nació para eso, para crear conciencia de lo discriminatorio y absurdo que es tener un masculino genérico.

Pero a día de hoy, la verdad es que no sé cómo abordarlo en mis textos.

Conoce mejor a Mila en su web y síguela en Twitter y Facebook.

Clara Cucalón

Copywriter guay especializada en negocios éticos, creativos y alternativos.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

En mi caso, emprendí porque quería disponer de libertad y creatividad, mis dos valores estrella. Fue mi primera opción nada más acabar los estudios porque quería que mi trabajo me hiciera feliz, y ser freelance me da la fórmula que necesito. Vamos, que «tengo el gen» ;) En mi caso no fue una decisión tomada por verme expulsada del mercado laboral y ojalá pueda trabajar por mi cuenta siempre. Soy muy independiente en este sentido.

¿Las desventajas?

  • La inestabilidad. El no saber cómo te va a venir el siguiente mes, el tener que currarte muchísimo el sueldo de cada mes.
  • Las cuotas de autónomos actuales, tan abusivas (básicamente tenemos que pagar por trabajar).
  • El tener que «venderte» constantemente, a mí me cuesta.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Se suele atribuir a las mujeres una mayor habilidad comunicativa. No estoy muy segura de esto, pero ha podido influir a la hora de escoger cierto tipo de estudios y profesiones. Sobre todo, creo que ser freelance te permite conciliar. Como muchas mujeres, además de trabajadoras, son madres, se ocupan de la casa o del cuidado de familiares dependientes (ciertamente en muchos casos estos trabajos aún recaen sobre las mujeres), esta fórmula les permite compaginar y ganar su propio dinero.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Mi sensación es que hay bastante buen rollo, compañerismo e igualdad. No conozco en persona a muchos copywriters, pero siempre que me he relacionado con alguno ha sido un intercambio súper respetuoso y amable. El copywriting en España va de subida, muchos copys van saturados y eso significa que hay hueco para todos ;)

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Hasta ahora, todos los hombres que han sido clientes han valorado un montón mi trabajo y han confiado plenamente en mí. Internamente sí que he tenido esa sensación de inseguridad, de que por ser mujer se vaya a poner en duda mi criterio, pero al menos con mis clientes no ha sido así para nada. Esa inseguridad también la he sentido por ser joven.

Sí me ha pasado con hombres no clientes que, cuando se han enterado de que tengo un negocio propio, se han puesto a darme consejos de cómo llevarlo, cómo conseguir clientes, etc. Como si yo no supiera, un poco paternalista todo. Pero si quiero ser sincera, también me ha pasado con mujeres. Esa gente que en seguida se «siente llamada» a aconsejarte sin ser ni siquiera emprendedores o sin conocer tu sector, ¿sabes?

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No encuentro un estilo común al género, aunque puede ser que no me haya dado cuenta porque no he leído desde esa perspectiva. Dicen que las mujeres somos más «emocionales», quizá tenemos facilidad para bucear en emociones profundas, pero no creo que sea exclusivo de las mujeres. También se nos suele asociar un estilo de redacción más suave, romántico, emocional… incluso cursi. No lo veo así. Opino que el estilo va con la persona.

No practico el lenguaje inclusivo porque no le veo mucho sentido. Me considero feminista, pero soy filóloga, he estudiado el género no marcado y no me siento discriminada por su uso. Y tampoco creo que reivindicando ese tipo de lenguaje vayamos a cambiar la realidad, creo en otro tipo de acciones educativas y políticas. La comunicación humana tiende a la economía del lenguaje, que es comunicar más gastando la mínima energía y recursos. Me parece que tiene sentido y no me molesta el morfema masculino genérico. Tengo clientas que consideran el lenguaje un arma de reivindicación y puedo entenderlo. Me piden utilizar la x, por ejemplo: «anunciaremos lxs ganadorxs del sorteo». Me adapto sin problema.

Descubre a Clara en su chulada de web y en Instagram.

Cova Díaz

Supercopywriter especializada en embudos de venta que idea en su batcova.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Siendo muy niña, con 8 o 9 años, decidí que lo mío era escribir (aunque de aquella, yo me veía más como escritora). Mi idea era estudiar Periodismo y así tener un trabajo en el que pudiese escribir y que pagase las facturas, mientras escribía mi novela de noche.

La realidad fue otra. Porque con el periodismo, escribir escribía; pero lo de pagar las facturas ya era otra cosa. Decidí dejarlo y después de muchas aventuras, entré en la típica crisis de no saber qué hacer con mi vida.

Pero la espinita de conseguir vivir de escribir todavía estaba ahí.

Me puse a buscar en Internet sobre cómo ganar dinero escribiendo… Eso me llevó a los blogs, estos al SEO y el SEO a empezar a trabajar como redactora. Y de ahí hasta hoy.

Como mujer, no veo ninguna ventaja o desventaja en particular en este sector. Pero sí ya tener un trabajo por cuenta ajena puede ser complicado por falta de tiempo (hijos, familiares enfermos, la casa…), emprender, que te exige todavía más tiempo, lo veo más complicado todavía.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Sí que es cierto que antes se veían muchas más mujeres trabajando como redactoras o copywriters, pero en el último año, la balanza se ha equilibrado mucho.

Cada vez se ven más hombres como redactores y copys. De hecho, vosotros mismos, Los Copys, sois tres hombres y tres mujeres. :)

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Si hay algo que siempre me ha encantado de este sector es el compañerismo que hay. Creo que nos ayudamos mucho todos, tanto a nivel de información, como a la hora de pasarnos trabajo.

Trabajar por Internet implica pasar muchas horas frente al ordenador, por lo que tener alguien con quien hablar y que entienda lo que te ha pasado con ese nuevo cliente es impagable.

De primeras no veo distinción salvo la obvia de que una mujer (ojo, no quiero decir con esto que un hombre no lo puede entender también) puede entender mejor a otra en lo que es intentar conciliar, llevar un negocio teniendo hijos, etc.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

A mí nunca me ha pasado que un cliente o un colaborador haya sido condescendiente o paternalista, pero sí que recuerdo el caso de una compañera. El cliente no tenía ni idea de SEO y empezó a explicarle a ella cómo se hacía bien. En plan «mira guapa, esto se hace así».

También conozco otro caso de un cliente que se pasó de vueltas, y a una compañera le dijo algo así como «venga, papá te va a ayudar a conseguir más clientes».

Y en mi caso, con otras personas, sí recuerdo dos detalles después de dos webinars.

Una vez (en el webinar se veían fotos antiguas mías donde llevaba el pelo rizado), una suscriptora me escribió diciéndome que me quedaban mejor los rizos. ¿Le habría hecho el mismo comentario a un hombre?

En el otro, un proyecto de trol me empezó a decir por el chat que me repetía mucho y que «aligerase». Al final del webinar lo volvió a decir y le respondí: «Fulanito me comenta que le parece que me he repetido muchas veces a lo largo del webinar. Siento si he sido algo pesada con algunas ideas, pero los conceptos que son importantes los reitero mucho».

Él no se debía esperar que yo le fuese a contestar y me puso: «ay, no te preocupes, ha estado muy bien y además eres muy guapa».

Y yo me quedé en plan… “O_o”.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No, no creo que exista una redacción femenina. He leído textos de hombres que denotan una sensibilidad preciosa y textos de mujeres que tienen la emoción de un corcho.

Para mí esto es cuestión de personas y no de sexos.

Lo del lenguaje inclusivo me ha hecho dudar muchas veces, pero usar la fórmula «bienvenidos y bienvenidas» creo que ralentiza y entorpece el mensaje, por lo que escribo con el masculino como neutro.

El lenguaje es algo vivo que va evolucionando con el tiempo y con esto también tiene que hacerlo. No sé decirte cuál es la mejor fórmula, pero sí creo que habrá que encontrar una forma que refleje los cambios que en la sociedad se están viviendo.

Por si quieres más de Cova, atiende: tienes su web, su Facebook, su Twitter y, por qué no, también su Instagram.

Lydia González

Copywriter turística que te hace viajar con palabras. Servirle un Ribera nunca es un error.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Hay que reconocerlo, no pasa nada. Muchas (y muchos) acabemos siendo freelances porque de alguna manera no hemos encontrado nuestro lugar en el mercado laboral por cuenta ajena. Yo nunca me sentí a gusto a las órdenes de nadie porque soy muy independiente. Las jerarquías de mando y las estructuras de poder que existen en la empresa tradicional no van con mi tipo de personalidad. 

Me encantaba mi trabajo y humildemente creo que lo desempeñaba con soltura y buen rendimiento, pero finalmente siempre me terminaba sintiendo inadaptada a las condiciones de subordinación. Si puedo evitarlo, no volveré a trabajar por cuenta ajena, aunque ya he pasado lo suficiente como para aprender que la vida da muchas vueltas.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Las ciencias sociales y las humanidades son feudo femenino desde hace bastante tiempo. Por otra parte, y aunque no es mi caso, muchas mujeres necesitan conciliar y ven aquí una posibilidad. De todas formas, a mí me sigue alucinando cómo pueden hacerlo. Trabajar para sacar adelante tu propio negocio no es en absoluto sencillo, por mucho que estés en casa. Hace falta concentrarse al máximo y dedicarle muchas horas.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

No he sentido evidencia machista en nuestro sector, al menos de momento. Al final cada uno estamos detrás de una pantalla y esto tiene un montón de inconvenientes, pero también una ventaja importante. Al eliminarse el factor de la presencia física, queda lo esencial: lo capaz que seas o no en tu trabajo, los resultados. De nuestro sexo, solo permanece un nombre.

En mis trabajos anteriores he tenido la desgracia de conocer las mil caras del machismo una y otra vez, por parte de algunos clientes, compañeros y la practica totalidad de mis jefes. Penosamente, a veces también de jefas. Era agente de relaciones públicas de hoteles de ultra lujo.

Claro que existe la competencia, pero eso no tiene por qué ser necesariamente algo malo. Es lógico y natural. También hay colaboración, uno no puede sobrevivir completamente solo en esto. En mi caso el apoyo de mis compañeros en Los Copys ha sido crucial para evolucionar.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Desde luego que con mis socios (que además lo son literalmente)  jamás he tenido nunca ningún problema, muy al contrario.

Con respecto a los clientes, es igual que en todas las profesiones. Doy con todo tipo de gente y admito que hay veces que siento furia homicida, luego recuerdo que no tengo por qué aguantar si no me da la gana y se me pasa. También hay gente maravillosa de la que lamentas estar a cientos de kilómetros.

Una vez más, el mundo virtual tiene sus pros y sus contras.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

Los clientes por lo general, no tienen ni idea de este tema. Muchos de ellos no se lo han planteado nunca. Considero que es nuestra responsabilidad como profesionales de la redacción y el copywriting tender hacia el lenguaje inclusivo siempre que sea posible y sin usar fórmulas raras (como acabo de hacer con esta última frase).

Conoce mejor a nuestra Lydia en Linkedin y en la web de Los Copys.

Carolina Lacruz

Copywriter zaragozana, workaholic y antigua expatriada.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Di el paso de emprender porque me vi literalmente expulsada del mercado laboral. Que no es así para todo el mundo, pero para mí sí lo fue. Me formé como copywriter porque tenía un blog, la gente me decía que les gustaba cómo escribía y además ya había trabajado algo como redactora.

¿Volver a trabajar por cuenta ajena? Conste que me gusta lo que hago, pero viendo lo que veo a diario, si tuviera oportunidad en algo que más o menos me gustase sí lo haría. Los autónomos no tenemos derechos y eso me pesa mucho. Por ejemplo: conozco un relojero que se está pagando más de 600 al mes para que le quede pensión de 1200. En fin…

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Yo esto lo veo más como el hecho de que suele haber más mujeres en temas considerados como de letras. Ya sabemos que en España o eres ingeniero o no eres nadie. Y luego también a que unas cuantas se han reinventado en esto.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

De todo un poco. De cara a la galería, hay buen rollo. Pero si miras más adentro no lo hay tanto. Las razones que veo son las siguientes:

  • Aquí el objetivo parece que es que todos seamos freelances individuales. Esto lleva consigo mucha marca personal y por supuesto rivalidad porque quieres los clientes para ti, no para otro. Ya digo que esto no se muestra pero está ahí.
  • Hay quien se aprovecha de los demás. Es gracioso que muchos critiquen las prácticas de las empresas cuando luego ellos hacen lo mismo como autónomos. Lo que es tener un colaborador al que le pagas basura, hablando pronto y mal.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

A mí en particular esto en el copy no me ha afectado. Pero estando en el mundo offline he tenido que aguantar la chulería de unos cuantos, demasiados para mi gusto.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

El problema del copy es que todo el mundo sabe escribir. Entonces entregas un texto, ellos te dicen que genial y luego ves que han cambiado lo que les ha dado la gana. Y muchas veces con esos cambios se cargan toda la diferenciación que tú como copywriter has querido aportarles.

El lenguaje inclusivo no lo tengo muy en cuenta porque en mi caso tampoco he trabajado con muchas mujeres. Me da la sensación de que aquí estamos en marketing y que su uso es comercial y pensando en el cliente ideal. Esto es, quien habla en femenino es porque trabaja con todo o casi todo mujeres.

Carolina nos deja una reflexión sobre la discriminación laboral aquí. Y tiene más que decir en su web y en su perfil de Facebook.

Ruth Martín

El Colt 45 de la redactora más rápida a este lado del río Duero será letal en tu bandeja de entrada.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Siempre tuve en mi cabeza la idea de trabajar por mi cuenta, especialmente en los últimos años, ya que encadenaba un trabajo temporal con otro. Fui profesora, pero solo me ofrecían trabajo durante los meses que duraba la baja. Más tarde, comencé a trabajar en algo que no tenía nada que ver. Ahí sí me ofrecían cierta estabilidad, pero tenía claro que no quería seguir ahí durante mucho tiempo.

Por ello decidí formarme en copywriting y dejé la empresa en cuanto surgieron mis primeros proyectos como copy. La idea de emprender y ser tu propia jefa es muy atractiva, pero no deja de ser un trabajo que requiere sus horarios y rutinas (aunque te los pongas tú). Todavía estoy lidiando con mi autodisciplina.

Aunque, en general, estoy muy feliz por haber dado el paso e ir progresando desde entonces. ¡Hace tan solo un año no imaginaba estar aquí!

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Creo que se debe a las condiciones de trabajo, o al menos en mi entorno lo he visto así.

La mayoría de copys somos autónomas. Por lo tanto, disponemos de más flexibilidad y las condiciones laborales dependen más de nosotras mismas. Precisamente, esa fue una de las principales razones por las que di el salto.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

No he percibido machismo para nada, algo que sí me ha ocurrido en trabajos anteriores. Tanto en mis relaciones con otros copys como en mi equipo, he percibido buen rollo y ambiente colaborativo. También es cierto que el sector todavía no está saturado y no he apreciado una competitividad feroz.

Además, en este trabajo es vital formar alianzas para futuras colaboraciones con otros profesionales de confianza.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Hasta ahora no he tenido ninguna situación desagradable con ningún cliente. Era mi entorno personal el que hacía comentarios acerca de las dificultades que me encontraría (por el mero hecho de ser mujer).

Por eso mismo empecé con miedos. Las primeras semanas no dejaba de preguntarme si había hecho lo correcto. A fin de cuentas, había dejado un trabajo con contrato indefinido, pero en el que no tenía ninguna posibilidad de promocionar y no se me valoraba.

El tiempo me demostró que tomé la mejor decisión: es ahora cuando más valorada me siento por mi trabajo.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No creo que mi estilo sea deliberadamente femenino. Intento escribir igual que hablo. A veces será más informal y otras menos. Igual que en las conversaciones, me adapto al contexto y también a la persona a la que me dirijo cuando escribo.

Me considero feminista, pero nunca me he sentido discriminada por el uso de un pronombre indefinido masculino plural, por poner un ejemplo.

Creo que la verdadera inclusión radica en medidas y acciones prácticas, concretas y medibles. No tanto en cambiar porque sí una vocal a sustantivos, adjetivos y pronombres.

Conoce mejor a nuestra Ruth en su Linkedin y en la web de Los Copys.

Ana Mayor

Copywriter y redactora para negocios ecológicos y sostenibles que quieren dejar una huella positiva, como ella.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Decidí empezar mi propio proyecto cuando la empresa donde trabajaba planteó un ERE. Es cierto que llevaba un tiempo sintiendo la necesidad de hacer algo por mi cuenta, pero no encontraba el momento ni sabía muy bien qué hacer.

Llevo toda la vida trabajando en comunicación y quería seguir ejerciendo mi profesión. Una de las razones para lanzarme fue la necesidad de seguir trabajando en una ciudad de provincias donde resulta complicado encontrar un trabajo por cuenta ajena de este tipo.

Otra razón fue la necesidad de conciliar, ya que tengo dos hijas y un trabajo convencional me lo ponía difícil. Aunque también hay que decir que conciliar es un arma de doble filo. Por un lado, los horarios son más flexibles; pero, por otro, exige mucha más disciplina.

No me arrepiento, aunque no está siendo un camino fácil. Cotizamos por una jornada completa cuando muchas de nosotras trabajamos en jornadas reducidas porque el cuidado familiar recae más sobre la mujer en general. Sin embargo, hay otras facetas que compensan.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

No soy socióloga, pero por lo que conozco quizás sea cierto que va más con el género femenino. Muchas copys comentan que siempre les ha gustado escribir y esta es una buena manera de reinventarse profesionalmente. Además, cuando tienes familia y las condiciones en un trabajo convencional se complican, es una buena salida. Supongo que es un poco por todo eso.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Desde mi experiencia particular puedo decir que marché del periodismo espantada y en este sector estoy encantada. Como periodista no encontré ni compañerismo ni igualdad, sin embargo aquí tengo a muchas personas que siempre me echan un cable y, en general, siento que es un entorno mucho más igualitario.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

Yo no he notado que se cuestione mi criterio por ser mujer. Más bien lo que se pone en cuestión es el copywriting porque todavía es desconocido para mucha gente en nuestro país. Tengo muy buenas relaciones con clientes e incluso con proveedores hombres. En esta profesión nunca he sentido discriminación. Creo que más que de género se trata de una cuestión de feeling con la persona para la que trabajas.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

Pienso que si queremos combatir los clichés no podemos caer en ellos. No creo que haya una redacción femenina sino diferentes sensibilidades, que pueden corresponder tanto a hombres como a mujeres. Y unas son más adecuadas para un tipo de textos y negocios que otras. Suelo decir que tanto el copywriting como la redacción son modos funcionales de escribir, es decir, cumplen una función y están al servicio de un negocio. Esto no es literatura.

Por el sector en el que trabajo y el tipo de clientes que tengo, sí suelo tener en cuenta el lenguaje inclusivo. En especial, con uno de ellos siempre tratamos de escribir en lenguaje neutro, por ejemplo, usar la expresión las personas que escuchan en lugar de escribir los que escuchan. Y yo misma suelo practicarlo. A veces es difícil deshacerse de las expresiones convencionales pero es gratificante cuando lo consigues. Creo que el lenguaje tiene la capacidad para cambiar realidades y siento que escribiendo de esa manera puedo aportar un ligero cambio de perspectiva para evitar que los textos excluyan a la mujer.

Ana tiene mucho más que contarte en su web y en sus perfiles de Linkedin e Instagram.

Lara Moyano

Consigue que las palabras no se las lleve el viento.

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Básicamente me «obligaron» a dar el paso. Tras terminar la Licenciatura en Traducción e Interpretación, las posibilidades de trabajar como traductora en plantilla eran escasas así que comencé a ofrecer mis servicios como profesional freelance. Comencé a trabajar de esta manera, seguí formándome como correctora profesional, redactora y copywriter y vi que en todos estos sectores la tónica era la misma. Así que no me ha quedado otro remedio que continuar «siendo mi propia jefa».

Aunque hay muchos aspectos negativos de este tipo de trabajo (inseguridad laboral, incertidumbre, facilidad para acabar autoexplotado, etc.), la verdad es que me sería (muy) difícil volver a trabajar por cuenta ajena. Sobre todo porque los horarios laborales en España no tienen ni pies ni cabeza y porque los salarios que se suelen ofrecer en estos trabajos son inferiores de las tarifas que tenemos los freelances.

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Buena pregunta. Yo creo que es una mezcla entre las características de este tipo de trabajos y la búsqueda de nuevos nichos de mercado por parte de las mujeres. Al igual que hace unas décadas lo «revolucionario» era que una mujer estudiara una carrera de ciencias, hoy en día cada vez somos más las mujeres que nos atrevemos a emprender y a ser nuestras propias jefas.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

La verdad es que no tengo ninguna queja sobre el entorno que tenemos en el sector y tanto hombres como mujeres estamos avanzando de la mano para conseguir unas condiciones de trabajo mejores. De hecho, y quizá por la propia naturaleza de nuestro trabajo, el sentimiento de «comunidad» y «compañerismo» se hacen patentes día tras día. Y, al menos en mi caso, he recibido ayuda tanto de compañeras de profesión como de compañeros.

Por último, no he percibido nunca machismo (ni lo he sufrido) y no creo que exista más competitividad que en otros sectores.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

No, no lo creo y nunca ningún cliente me ha insinuado nada parecido (y eso que una gran parte de mis clientes son hombres). Hay gente brillante y gente mediocre, gente que trabaja bien y gente que trabaja mal. No hay géneros o al menos no debería de haberlos y quien crea lo contrario (hombre o mujer), dirá mucho de sí mismo (y para nada bueno).

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No, no lo creo. Las idiosincrasias del lenguaje son casi infinitas. Todos tenemos una forma de hablar y de escribir y aunque pueda haber ciertas expresiones «más de chicas», al final cada uno tiene sus propias peculiaridades. Quizá en la época de mis abuelas sí existió esa diferencia (pensemos mismamente en los insultos) pero hoy en día no.

En cuanto al lenguaje inclusivo… bufff… Me parece una cuestión política que se pasa por el forro las normas de la lingüística y la naturaleza de los idiomas. Además, un idioma no es machista (o racista, etc.) sino las personas que lo hablan. En mi trabajo no lo uso y nunca me lo han pedido.

Lara te habla muy clarito de copy, redacción y traducción en su perfil de Linkedin.

Elena Vispo

Copywriter de lo simple. Feminista, whovian, nazi de la gramática y loca de los gatos. Tengo una camiseta de Desatranques Jaén. ¿Qué más quieres que te cuente?

1. ¿Por qué diste el paso de emprender y por qué en esta profesión? ¿Qué ventajas y desventajas encuentras, en general, y como mujer, en particular?

Yo siempre cuento que no me hice emprendedora por vocación, sino por obligación. Pero claro, después de años encadenando contratos de mi**** y con una vida laboral que haría llorar a un inspector de trabajo, llegué a la evidente conclusión de que nadie iba a venir a mi casa para ofrecerme ese contrato soñado.

Así que con 40 años me enfrenté a la famosa reinvención de la que tanto se habla. Lo tenía crudísimo para encontrar trabajo, llevaba tiempo estudiando la opción de hacerme copywriter y en cuanto pude me tiré de cabeza.

Desde una visión feminista, podemos hablar de empoderamiento. Mi trabajo me empodera porque respondo todos los días por lo que yo hago, he aprendido a ser más asertiva y a no depender de decisiones externas, a ponerme a prueba como y cuando yo quiero…

Y lo más importante: el empoderamiento pasa por la independencia económica. Ser copy ha sido mi camino para conseguirla.

Venga, un claim: Nosotras escribimos, nosotras decidimos. :D

2. Da la impresión de que en nuestro sector hay una gran mayoría de mujeres. ¿A qué crees que se debe?

Aquí entran en juego varios factores, pero creo que la palabra mágica es conciliación. Porque al final los cuidados recaen en el sector femenino. Es una lucha pendiente, pero ni podemos ni queremos dejar de atender a nuestros hijos o a los mayores dependientes. La mayoría de las mujeres de mi edad tenemos esto en cuenta cuando nos organizamos la vida.

3. ¿Cómo ves el entorno en nuestro sector? ¿Qué tipo de relaciones observas entre los colegas de profesión, mujeres y hombres?

Una de las cosas que más me sorprendió al llegar al copy es que es muy colaborativo. Es cierto que ahora mismo hay más mercado del que podemos abarcar, pero realmente la competencia es sana. Y aquí entra en juego la sororidad: yo vivo este apoyo femenino a tope, y es una de las cosas que más valoro de este trabajo.

4. ¿Crees que ser mujer afecta de algún modo a las relaciones con los clientes, colaboradores o socios?

No tengo la sensación de sentirme infravalorada. Por un lado, los clientes están muy acostumbrados a tratar con mujeres profesionales. Por el otro, siendo sincera, cada vez aguanto menos tonterías en este sentido.

Aunque no todo es tan bonito: hablemos del techo de cristal. Si miro la evolución de compañeros hombres y la comparo con la de otras copys, ellos tienden a avanzar más rápido. ¿Por qué? Fácil: cargas familiares. Si tuvieran que conciliar, otro gallo nos cantara. Como en toda generalización hay excepciones, pero yo veo una tendencia clara.

5. ¿Crees que existe una «redacción femenina», un estilo, forma o tendencia de escritura que nos diferencia? Por otro lado, ¿cómo abordas la cuestión del lenguaje inclusivo en tus textos?

No creo que haya una redacción femenina como tal. Sí me parece (y vuelvo a generalizar) que las mujeres con cierta trayectoria vital tendemos a ser más empáticas. Y eso para un copy es oro puro.

En cuanto al lenguaje inclusivo, como feminista es un tema que me preocupa. Evidentemente tengo mi criterio pero, sin entrar en detalles, ahí dejo una reflexión: cada vez que sale el tema genera unas reacciones viscerales que te pasmas. Siempre saltan los mismos y en los mismos términos. Así que si el tema escuece, por algo será. :P

Encontrarás a Elena con su camiseta de Desatranques Jaén en su web.

 

¿Sigues aquí? ¡Estupendo! Ni tú te lo crees.

Queremos agradecer a nuestras invitadas que nos hayan acompañado y regalado su opinión. Teníamos muchas preguntas pendientes y se puede debatir largo y tendido acerca de cada una de ellas.

Son cuestiones que nos atañen a todos, mujeres y hombres. Ellas han dado el paso y avanzan acercándose a la deseada igualdad, en oportunidades y en cifras. Ellos deben recuperar el ímpetu perdido y retomar la actividad económica y profesional sabiendo decir adiós a su actual posición de privilegio.

Por supuesto, sin olvidar a las instituciones. Solo estas pueden crear políticas de empleo, fiscalidad, conciliación e igualdad que no conviertan el trabajo autónomo en una losa que te aplasta, te expulsa o te obliga a correr como hámster en su rueda.

Es un momento histórico en el que lograr el cambio es responsabilidad compartida.

¿Y a ti? ¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo? ¿Te animas a responder alguna en los comentarios? ¡Dale a la tecla sin pelos en los dedos!

(Y échale un vistazo a la infografía de este artículo).


Fuentes:

Instituto Nacional de Estadística

Global Entrepeneurship Monitor Informe GEM España 2017/2018

Global Entrepeneurship Monitor 2018/2019 Global Report

Estudio Global del Emprendimiento Amway 2018

La situación de los freelance en España 2018 – Malt

Informe de la brecha salarial de ATA

….y alguna más.